Menisco Discoideo en Niños: Una Causa Frecuente de Dolor y Chasquido en la Rodilla
El menisco discoideo es una variante anatómica congénita en la que el menisco, generalmente el externo (lateral), tiene forma de disco en lugar de la típica forma de C. Esta alteración predispone a lesiones meniscales y puede provocar síntomas incluso sin traumatismo aparente.
¿Qué es un menisco normal y qué cambia en el discoideo?
Un menisco normal es una estructura fibrocartilaginosa semilunar que amortigua y distribuye la carga en la rodilla. En el menisco discoideo, el tejido cubre una superficie mayor de la meseta tibial de lo normal, lo que altera su biomecánica y lo hace más susceptible a desgarros, incluso con movimientos cotidianos.
Se clasifica en tres tipos según la clasificación de Watanabe:
- Tipo I (completo): El menisco cubre completamente la meseta tibial.
- Tipo II (incompleto): Cobertura parcial mayor a la normal.
- Tipo III (variante de Wrisberg): Carece de fijación posterior normal (ligamento meniscotibial), lo que lo hace hipermóvil.
Síntomas característicos en niños
El menisco discoideo suele manifestarse en la infancia, entre los 6 y 12 años, aunque puede diagnosticarse más tarde. El signo clásico es el "chasquido de la rodilla" (snapping knee syndrome): un resalte indoloro o doloroso que se percibe al extender la rodilla, especialmente visible en el compartimento lateral.
Otros síntomas incluyen:
- Dolor en la cara externa de la rodilla, que aumenta con la actividad
- Bloqueo articular intermitente
- Limitación para extender completamente la rodilla
- Inflamación leve ocasional
- Sensación de que "algo se mueve" dentro de la rodilla
¿Cuándo consultar al especialista?
Todo niño con chasquido persistente en la rodilla, dolor o limitación para la extensión debe ser evaluado por un traumatólogo pediátrico. La resonancia magnética confirma el diagnóstico y permite evaluar la presencia de desgarro asociado, lo cual es determinante para la decisión terapéutica.
Tratamiento del menisco discoideo
Tratamiento conservador
En meniscos discoideos asintomáticos hallados incidentalmente, no se requiere tratamiento. La observación es suficiente.
Tratamiento quirúrgico: artroscopía de rodilla
Indicado cuando hay síntomas persistentes (dolor, chasquido, bloqueo) o desgarro meniscal documentado. La artroscopía es un procedimiento mínimamente invasivo que permite:
- Saucerización (remodelación meniscal): Se reseca la porción central sobrante del menisco, devolviéndole una forma semilunar más normal. Es el procedimiento estándar.
- Sutura meniscal: Si existe un desgarro inestable en la periferia, se repara para preservar la función amortiguadora.
- Reinserción capsular: En el tipo III (Wrisberg), se fija el menisco a la cápsula para estabilizarlo.
> El objetivo es conservar la mayor cantidad de tejido meniscal funcional posible. La saucerización artroscópica ofrece excelentes resultados a largo plazo y permite a la mayoría de los niños retomar sus actividades deportivas sin limitaciones.
Referencias
- 1.Kocher MS, et al. Discoid meniscus: diagnosis and management. J Am Acad Orthop Surg.. 2003..PMID: 12889845.
- 2.Kushare I, et al. Discoid lateral meniscus in children: a systematic review of clinical outcomes after arthroscopic saucerization. Arthroscopy.. 2021..PMID: 33248161.
- 3.Lee DH, et al. Long-term outcomes of arthroscopic partial meniscectomy for lateral discoid meniscus in children: minimum 10-year follow-up. Am J Sports Med.. 2020..PMID: 31928409